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Industrial Transformation MEXICO
5 – 7 de octubre de 2022, Poliforum León - Guanajuato
12 - 20 hrs. (miércoles y jueves) / 12 - 18 hrs. (viernes)

4 mitos sobre la manufactura en la Cuarta Revolución Industrial

Aunque la industria ha comprendido qué significa la incorporación de nuevas tecnologías en los sistemas de producción, aún quedan dudas frente a cómo implementar estas soluciones.

Como todas las Tendencias de la industria, la Cuarta Revolución Industrial (4IR) para la manufactura ha llegado a significar muchas cosas. Si bien la mayoría estaría de acuerdo en que implica la incorporación e interconexión de las nuevas tecnologías en los sistemas de producción, aún quedan preguntas en torno a cómo implementar estas soluciones.

En una encuesta reciente, realizada por el Foro Económico Mundial en colaboración con McKinsey & Company, líderes en manufactura citan el “alto costo de escalabilidad” y “la dificultad de justificar la inversión sin impacto a corto plazo” como las principales razones que impiden la adopción total de las tecnologías 4IR en toda la empresa.

Pero, ¿están estos obstáculos bien fundados dados los avances en el 4IR? Las innovaciones en la manufactura son mucho más accesibles de lo que muchos líderes creen. A medida que se discuten las posibilidades de la Cuarta Revolución Industrial, también han surgido varios mitos que están frenando el potencial transformador de esta nueva era en producción.

Estos son cuatro de los mitos más significativos. Disiparlos tiene el potencial de acelerar la adopción e integración de soluciones 4IR y desbloquear sus beneficios inherentes para las industrias de producción en cada región del mundo.

Mito 1: las tecnologías son muy costosas

Durante décadas, “tecnología” e “innovación” han sido sinónimo de “caro”. Ya sea que fuera el primer reproductor de DVD, TV de pantalla plana o tableta, las primeras versiones de estas tecnologías solían venir con etiquetas de alto precio.

Sin embargo, la belleza del 4IR es que se puede hacer mucho sin robar un banco. Por ejemplo, al conectar los paquetes de software analítico a un “lago de datos” que consiste en datos de planta existentes, en combinación con datos capturados de dispositivos de Internet de las Cosas (IoT) relativamente baratos, las empresas pueden generar información a partir de enormes cantidades de datos procesables para hacerse más ágiles y eficientes.

Si bien esto requiere una cantidad significativa de trabajo inicial en implementación, por lo general se traduce en procesos optimizados, tiempos de ciclo más cortos, mayor calidad, menores pérdidas de energía, tiempos de inactividad más cortos debido al mantenimiento y una mayor eficacia general del equipo.

Incluso cuando consideramos inversiones 4IR más intensivas en capital como la robótica avanzada, el costo/beneficio continúa moviéndose en favor de que los fabricantes implementen estas tecnologías. No solo están cayendo los precios de los robots y la automatización, sino que también lo están haciendo a medida que aumentan los costos laborales y crecen las capacidades de los robots.

Por ejemplo, los ejes de operación de los robots —el rango de movimiento de los brazos robóticos— se han multiplicado por seis en los últimos 25 años. Su interfaz de usuario es tal que los operadores pueden ajustar su comportamiento y operación “sobre la marcha”. Así mismo, su capacidad para apoyar la operación humana ha aumentado a medida que crecen los estándares de seguridad, y los avances en inteligencia artificial continúan reduciendo el costo de la integración de dichos sistemas.

Los fabricantes globales entienden que la última maquinaria, equipo, robótica, etc., transformará drásticamente la forma en que hacen negocios; sin embargo, también existe una amplia conciencia de que la renovación de una fábrica completa requiere una inversión significativa.

Por lo tanto, algunos fabricantes esperan que los precios de la tecnología bajen aún más antes de invertir en una amplia escala. Pero, esta estrategia no parece dar buenos resultados en el contexto de la 4IR debido a las diferentes economías relacionadas con los datos y la conectividad.

Una simulación del McKinsey Global Institute sugiere que los pioneros en la adopción de inteligencia artificial, una tecnología clave de 4IR, aumentarán su flujo de efectivo en un 122 %, mientras que los seguidores verán solo un aumento del 10 % en el flujo de efectivo. El factor clave es que los mayores costos de transición y los gastos de capital de los pioneros se compensan en exceso por las ganancias de producción.

Mito 2: la Cuarta Revolución Industrial causará desempleo generalizado

La Cuarta Revolución Industrial en manufactura a menudo se asocia con robots y algoritmos inteligentes que asumen tareas de los humanos, creando “fábricas con luces apagadas” en las que los humanos ya no son necesarios. Esta visión fomenta el miedo al desempleo masivo y al malestar social.

Si bien no hay duda de que las tareas repetitivas disminuirán, los informes recientes brindan una perspectiva más positiva para la fuerza laboral. Según el informe “El futuro de los empleos”, del Foro Económico Mundial, como consecuencia de esta Cuarta Revolución Industrial desaparecerán 75 millones de empleos y se crearán 133 millones de nuevos puestos de trabajo para 2022 en todas las geografías, industrias y funciones. No solo habrá más empleos, sino que los nuevos puestos de trabajo también serán más atractivos en comparación con los empleos que desaparecen, con tareas más diversas y desafiantes, y un mayor énfasis en la creatividad, la resolución de problemas y las habilidades de comunicación interpersonal.

En la manufactura, aunque esperamos una disminución de las tareas para los trabajadores de ensamblaje, manipuladores de materiales, inspectores de calidad y técnicos de mantenimiento, esta disminución será contrarrestada por un aumento de roles en los campos de análisis de datos, inteligencia artificial, software y desarrollo de aplicaciones y tecnologías. El desafío que hay que superar, entonces, es cómo volver a capacitar a la fuerza laboral existente.

Según el informe “El futuro de los empleos”, del Foro Económico Mundial, como consecuencia de esta Cuarta Revolución Industrial desaparecerán 75 millones de empleos y se crearán 133 millones de nuevos puestos de trabajo para 2022 en todas las geografías, industrias y funciones.

Los esfuerzos para desarrollar capacidades están a la vanguardia de las organizaciones líderes. Algunas de las fábricas 4IR más avanzadas del mundo están invirtiendo importantes recursos en la gestión del cambio y en la mejora de sus fuerzas de trabajo, con academias digitales desplegadas para capacitar a una gran parte de sus empleados.

Estos esfuerzos de recapacitación están respaldados por el hecho de que las nuevas tecnologías son cada vez más fáciles de implementar. Por ejemplo, los empleados sin conocimientos de TI pueden aprender cómo desarrollar aplicaciones utilizando plataformas de desarrollo de aplicaciones sin código, y los robots colaborativos pueden ser “entrenados” sin programación.

Sin lugar a dudas, la Cuarta Revolución Industrial tiene un enorme potencial disruptivo en la fuerza laboral en la manufactura. Es esencial que más organizaciones desempeñen un papel activo en la reorganización de su fuerza laboral existente; que los individuos aborden el aprendizaje permanente de manera proactiva; y que los gobiernos asistan en estos esfuerzos para garantizar que la fuerza laboral y la sociedad se beneficien de las oportunidades que brinda la 4IR.

Mito 3: las empresas deben renunciar a los beneficios para lograr la sostenibilidad

Es bien aceptado que la implementación de soluciones tecnológicas más avanzadas puede ayudar a que las empresas sean más eficientes y, por lo tanto, más sostenibles.

Para muchos líderes empresariales, hablar de sostenibilidad sigue siendo una estrategia de mercadeo o una señal de que la compañía va a renunciar a mayores ganancias para volverse más “verde”. Es esta mentalidad, de que hay que elegir entre lo que es correcto para el resultado final y lo que es sostenible, es lo que debe cambiar.
Para hacer esto, primero se debe cambiar la forma de pensar y definir la sostenibilidad. Hoy en día, es mucho más que plantar árboles o colocar algunos paneles solares en el techo, aunque todavía son cosas buenas por hacer. En cambio, hay que pensar en la sostenibilidad en términos de éxito sostenido y, en el contexto más amplio, de cómo contribuir positivamente con la fuerza laboral, la sociedad en general y el medio ambiente.

Igualmente importante, volverse sostenible no tiene que significar cambios masivos. Por ejemplo, la instalación de controles de iluminación inteligentes puede ahorrar más del 40 % de la energía utilizada en la iluminación, y un sistema de gestión para optimizar el consumo energético de una planta puede ahorrar hasta un 30 %.

Mito 4: la 4IR es solo para grandes empresas multinacionales en mercados desarrollados

Existe un entendimiento común de que solo las grandes empresas multinacionales en los mercados desarrollados pueden implementar y beneficiarse de las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial. Este no es siempre el caso según lo reporta el estudio del Foro Económico Mundial “Cuarta Revolución Industrial: balizas de tecnología e innovación en la manufactura”, que describe 16 de las fábricas 4IR más avanzadas del mundo.

Por ejemplo, una de estas fábricas es propiedad de Rold, una pyme italiana con 250 empleados, que implementó tecnologías 4IR con un equipo pequeño y una inversión limitada. La empresa creó la transparencia total de su proceso de producción para identificar y resolver las causas fundamentales de las desviaciones de calidad y las pérdidas de rendimiento. Después de solo un año, la compañía logró un crecimiento de ingresos del 7-8 %, gracias a un aumento del 11 % de la efectividad general del equipo (OEE).

Además, este grupo de empresas demostró que las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial no son dominio exclusivo de las economías desarrolladas. De hecho, China es uno de los líderes, con un gran número de ejemplos, y otros se encuentran en Europa del Este y en el Medio Oriente.

Al respecto, Enno de Boer, socio de McKinsey, manifestó que “El alto número de ejemplos en China es una clara señal de la ambición de este país de conservar y mejorar su base de manufactura, mientras que los costos laborales aumentan, para evitar una migración de empleos a países con salarios más bajos”.

Si los fabricantes pueden llegar a ver estos cuatro mitos por lo que son (barreras autoimpuestas para alcanzar nuevos niveles de éxito) se podrá liberar todo el potencial de la Cuarta Revolución Industrial e iniciar una nueva era de innovación, productividad y crecimiento inclusivo.

Fuente: http://www.metalmecanica.com/temas/4-mitos-sobre-la-manufactura-en-la-Cuarta-Revolucion-Industrial+129461?tema=6190000&pagina=3